Andrés y Olga me invitaron para ser testigo de su boda en Lagunas de Siecha, un lugar abierto al público para la pesca recreacional, el día era frío y parecía que no pararía de llover, sin embargo en el momento preciso, el cielo se abrió, la novia llegó a tiempo y pudimos ver junto a un grupo muy íntimo como se juraron amor y lo celebraron en el calor de su familia.
"Está preciosa"
Un vistazo al novio.
¡Mamá se casa!
Los consejos
Let's go
La paz de mamá
Es un hecho.
¡Woo!
¡Es mía!
Días fríos de recuerdos muy cálidos
Detrás de toda la mágia